Una de las competencias clave incluidas en la última ley de educación, la LOMCE, es el sentido de la iniciativa y el espíritu emprendedor. Conscientes de esto, el proyecto de educación para el emprendimiento de Orienta Tu Futuro propone una metodología dinámica basada en la experimentación y el trabajo cooperativo, incidiendo de forma directa sobre pedagogías activas:

  • La construcción de aprendizajes significativos y funcionales.
  • La utilización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
  • El uso de la lengua como medio de comunicación y el refuerzo de los aspectos prácticos y profesionales de la educación.

Cuando se realiza un proyecto de educación para el emprendimiento, se sitúa al alumnado ante el reto de poner en marcha iniciativas relacionadas con el mundo real. Hay un amplio conjunto de actividades que pueden desarrollarse en el aula como la observación y la exploración del entorno, la planificación y la organización del trabajo, la realización de diferentes tareas, la asunción de responsabilidades y la toma de decisiones propias de la actividad laboral y empresarial, las cuales son acciones que posibilitan la adquisición de aprendizajes significativos, útiles para el desarrollo personal y profesional de los alumnos y que contribuyen además al desarrollo de la autonomía e iniciativa personal.

Growing up

Se busca que el alumno llegue a interiorizar el término emprendimiento como una actitud ante la vida, más allá de la idea generalizada de emprendimiento laboral. Creemos en el concepto de emprendimiento como una competencia personal que forma parte de la vida del estudiante y de sus características personales. Por ello potenciamos también el que los alumnos comprendan qué es el emprendimiento social.

Las diferentes actividades del proyecto permitirán al alumnado:

  • Actuar con creatividad, autonomía e iniciativa al tomar decisiones.
  • Contrastar el autoconocimiento, la observación del entorno y la propia experiencia en la resolución de tareas.
  • Localizar, agrupar e interpretar información y utilizarla de manera crítica y responsable.
  • Consolidar el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación como herramientas de trabajo imprescindibles en la vida diaria.
  • Fomentar el trabajo en equipo como condición imprescindible para la óptima ejecución de las tareas.
  • Reconocer las capacidades relacionadas con la iniciativa emprendedora.

Desde nuestro punto de vista, los grupos de trabajo pueden crearse por decisión del profesor o por iniciativa del alumnado, pero lo importante es que las tareas se deben cumplir en un clima de interdependencia. Por otra parte, cuando se trabaja sobre la idea de espíritu emprendedor, debe haber un equilibrio entre la componente teórica y el aprendizaje a través de la práctica. Te recomendamos que si quieres arrancar un proyecto de educación para el emprendimiento en tu escuela, lo hagas a partir de quinto o sexto de Primaria o por supuesto en los primeros cursos de Secundaria. Tenemos experiencia, así que si te interesa, contacta con nosotros.