Desde hace unos años, se ha abandonado el término superdotación y se ha comenzado a usar en su lugar el término Altas Capacidades. Apenas se oye ya hablar de niños superdotados, sino de niños talentosos o con Altas Capacidades Intelectuales. Sin embargo, la imagen que se tiene de estos niños sigue siendo muy estereotipada y raras veces se acepta que un niño que no saca dieces en todos los exámenes sea superdotado.

Identificar a un niño con Altas Capacidades (AACC) puede no ser sencillo. En España solo hay identificados un 0,20% de los alumnos con AACC. Este porcentaje está muy lejos del 10% o 15% que según expertos como Javier Tourón (Vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo en la Universidad Internacional de La Rioja-UNIR) deberían estar reconocidos.

Los niños con Altas Capacidades no identificados pueden llegar incluso al fracaso escolar. El talento que no se cultiva, se pierde, esta es la frase que mejor describe lo que está sucediendo en nuestras aulas con esos estudiantes brillantes no reconocidos. La historia nos deja multitud de ejemplos de famosos científicos o empresarios que en la escuela no destacaron en absoluto, para demostrar en su etapa adulta que tenían un potencial tremendo: Thomas Alva Edison, Charles Darwin o el mismísimo Steve Jobs no fueron los más brillantes en sus colegios.

Se tiende a creer que un niño con AACC no necesita ayuda, puesto que siempre sacará buenas notas, e incluso que aprenderá solo. Estas creencias equivocadas son las que llevan a los niños con AACC a pasar por estudiantes mediocres e incluso fracasados. Sin embargo, estos niños presentan muchas veces un desarrollo asíncrono, es decir, intelectualmente pueden estar por encima de su edad biológica, pero emocionalmente puede estar por debajo, pareciendo pues muy inteligentes e inmaduros a la vez, lo cual contrasta enormemente con la imagen que la sociedad tiene de los niños superdotados.

Suelen ser niños sensibles, que realizan preguntas de respuesta imposible, que presentan pensamiento divergente, se interesan por cuestiones muy concretas, y se aburren con frecuencia en clase. Las metodologías tradicionales a menudo no funcionan con ellos, se les confunde con niños con déficit de atención, y al darse cuenta de que son diferentes a los demás pueden atribuir su diferencia a una falta de inteligencia. Por eso es muy importante detectarlos, para que siendo conscientes de su capacidad, lleguen a desarrollar todo su talento.

En Orienta tu Futuro creemos en el talento, creemos que debemos ayudar a todos los estudiantes a encontrar lo que Kevin Robinson llama “El Elemento” y por eso entre nuestras propuestas formativas se encuentran la identificación y la atención correcta de las Altas Capacidades. Os recomendamos ver este vídeo de Kevin Robinson, educador, escritor y conferencista. https://www.ted.com/talks/ken_robinson_says_schools_kill_creativity?language=es&utm_campaign=tedspread–b&utm_medium=referral&utm_source=tedcomshare